Manual de sanidad piscícola La profundidad del estanque

Manual de sanidad piscícola
La profundidad del estanque (P) para el engorde de especies de aguas cálidas no debe ser menor a setenta centímetros, para evitar la presencia de plantas acuáticas y el crecimiento de malezas cerca de los orillales.
Profundidades entre 1-3 metros son aconsejables para la mayoría de las especies de aguas cálidas.
La altura de los diques (H) esta complementada con lo que se denomina Borde Libre (BL), que corresponde a la distancia vertical entre el nivel máximo de llenado y la altura de la corona del dique, este valor no debe ser inferior a 0,3 m para prevenir el desborde de aguas en épocas de lluvias intensas o por algún descuido en el control de aguas de ingreso al estanque.
El ancho de la corona del muro (A) dependerá del uso programado para la misma, el ancho mínimo recomendado es de 2 metros y 4 metros si se va a transitar sobre el muro.
La pendiente de los muros tanto interiores como exteriores deberán tener una relación 2- 4: 1 respecto a la altura para evitar la erosión de 10s mismos.
El fondo de los estanques no debe ser plano, una pendiente del 2-1 0% es recomendada para facilitar el drenaje y las labores de mantenimiento de fondos.
Los drenajes de los estanques para el cultivo de peces deben ubicarse en el punto más bajo de tal manera que este pueda ser drenado totalmente.
El tamaño del drenaje depende del tamaño del estanque y deberá permitir la evacuación en el tiempo adecuado según la labor programada, ya sea un traslado o una cosecha final de peces.
Un estanque de 1000 m3 con una tubería de 6 pulgadas de diámetro tarda entre 6-8 horas para drenar, mientras que el mismo estanque con una tubería de 3 pulgadas tardaría de 25-30 horas para evacuar sus aguas.
De la misma manera, un adecuado drenaie es necesario para poder evacuar aguas en las operaciones de recambio de emergencia en los estanques.
La orientación de los estanques en el terreno deberá tener en cuenta la dirección de los vientos predominantes en la región. Estanques orientados en la dirección del viento permiten un patrón de circulación de aguas más eficiente y cuerpos de agua de características más homogéneas, sin embargo en estanques de mayor tamaño puede presentarse erosión en los muros por la acción del agua movida por el viento, a estos muros se les debe procurar defensas que mitiguen la acción eólica.
Fuente: UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA Y DE ZOOTECNIA
GRUPO DE FISIOPATOLOGIA VETERINARIA
MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL