La alimentación del Betta splendens


La alimentación del Betta splendens

Lombriz de tierra: Para criarlas basta con disponer de un cubo de plástico o recipiente similar con una altura de 50 cm y como mínimo alrededor de 20 cm de diámetro en su base. En este recipiente se coloca en la parte inferior una capa de unos 5 cm de grosor de gravilla que actuará como drenaje.
Conviene practicar algunos agujeros en la base del cubo para asegurarnos de que no se produzcan nunca encharcamientos. Tras esto añadiremos tierra rica en humus, pero atención, el mantillo que se vende en las tiendas de jardinería no vale. Sobre la capa de humus y aproximadamente con un grosor de 10 cm colocaremos tierra de bosque de hoja caduca; solo sirve la tierra superficial que se obtiene mediante un rascado suave, no la dura que hay debajo. Encima de esta capa colocaremos un saco de patatas viejo doblado (no valen los de plástico, solo los de tela de saco). Cubrimos el saco
con 5 - 10 cm de hojas húmedas dejando un pequeño hueco en el que depositaremos la comida.
Hay que cubrir el recipiente con un paño húmedo y regar el substrato regularmente, que ha de estar siempre húmedo pero no encharcado. Las lombrices han de conservarse a 15º C ó 20º C, no es recomendable que estén a más de 25º C. El recipiente de cría ha de colocarse en un lugar oscuro y fresco.
Las lombrices han de introducirse en el recipiente de cría lo antes posible una vez capturadas o compradas, siendo la especie que mejor resiste las condiciones de cautividad la lombriz anillada.
Pueden adquirirse en tiendas de pesca.
Para alimentarlas basta con añadir a la capa superior, en el hueco dejado como comedero copos de avena humedecidos o restos vegetales de comida. Una vez a la semana hay que comprobar si el alimento se va consumiendo o si empieza a estropearse, cambiándose en este caso por comida fresca. Puede mezclarse de vez en cuando con algo de estiércol de vacuno o caballo. También se pueden usar posos de café o restos vegetales de la cocina como peladuras de patatas, restos de verduras...
Para asegurar la cría hay que contar con individuos adultos capaces de reproducirse; se distinguen por presentar un anillo prominente en el cuarto final del extremo puntiagudo.
Las lombrices de tierra se reproducen en Mayo y Junio. Su cría no es tan abundante como en el caso de los tenebrios y hay que tener cuidado de no sobreexplotar el criadero, además tardan más en reproducirse por lo que el aprovechamiento no podrá comenzarse hasta pasado más tiempo (alrededor 10 - 12 meses). Cuando recojamos animales como alimento hay que respetar, a ser posible, algunos individuos adultos para que actúen como reproductores. Las lombrices de tierra pueden vivir 7 u 8 años.
Si disponemos de un jardín hay un método mucho más simple; basta con preparar un buen montón de mantillo en el que se acumulen restos vegetales (césped, desechos de cocina, hojas muertas) y estiércol. Hay que añadir de vez en cuando materia vegetal al montón y así, tendremos nuestro suministro de lombrices asegurado.
Como siempre la única precaución que hay que tomar es asegurarse de que las verduras o restos que añadamos como alimentos estén libres de substancias nocivas. Además en el caso de las lombrices hay que evitar la presencia de plantas aromáticas como la hierbabuena o la menta en su alimento, puesto que actúan como auténticos repelentes para estos animales. Las hojas preferidas por las lombrices son las de carpe, cerezo y avellano.
Las lombrices de tierra son un excelente complemento alimenticio para adultos.
Alimento preparado y desecado: Es interesante a la hora de aportar diversos oligoelementos.
También aporta proteínas, aunque nunca al nivel que lo hace la Lombriz Roja (un 46% frente al 56% de ésta última). Aún así, se puede aportar como dieta habitual para nuestros Bettas.
Fuente: La alimentación del Betta splendens
Autor: Alejandro Varela González, “LITTL3”.
Medio de difusión http://mylittlebettas.com.es/