Estudio de las carpas ornamentales:


Estudio de las carpas ornamentales: la “carpa dorada” (Carassius
auratus) y la “carpa koi” (Cyprinuscarpio spp. koi).
TUBERCULOSIS PISCICOLA.
Un cierto número de enfermedades en peces causan síntomas parecidos como:
consunción, formación de bultos y protuberancias, hinchazón abdominal
(DROPSY), ojos saltones. La única forma de saber si realmente existe tuberculosis
es el análisis postmortem.
La tuberculosis en peces es causada por Mycobacterium marinum o M. fortuitum,
especies cercanas a las causantes de la tuberculosis humana, aunque tienen distinta
preferencia de temperaturas óptimas, de todas formas pueden afectar ocasionalmente
al hombre.
Esta enfermedad se manifiesta raramente en la naturaleza, por lo menos hasta que el
hombre interfiere; entonces es común en peces de cría y acuario. La enfermedad está
potencialmente presente en todas las especies, habiéndose aislado en salmones en E.E.U.U. cuando se han utilizado stocks de peces de cría para dar de comida a unas nuevas generaciones de peces alevines. Si esto se realiza durante varias generaciones pueden existir importantes infecciones. Esta enfermedad se ha aislado en los mejores criaderos de peces ornamentales, la única solución es llevar a cabo un programa de desinfección radical.
Los efectos de la enfermedad son consecuencia del camino que siguen las bacterias en
la infección. Después de comer materia infectada, las bacterias son transportadas hacia el hígado o los riñones, donde empiezan los focos primarios e la infección. Las bacterias son trasladadas desde estos focos primarios por las propias defensas de los peces,
produciéndose otros focos secundarios, en otros órganos mientras que los tejidos normales del hígado y del riñón son sustituidos por granulomas tuberculosos. Pueden lesionarse las branquias, el corazón o el cerebro del pez.
Los órganos que ven progresivamente desplazados sus tejidos por granulomas
funcionan defectuosamente; en el caso del hígado esto produce pérdida de peso, pues no
puede metabolizarse correctamente la comida; en el caso del corazón y de los riñones se
produce retención de fluidos, edemas, etc…, tambien pueden producirse en el tiroides,
llegando a sobresalir a través de la piel.
La enfermedad tiene diversas vías de propagación; los granulomas cutáneos pueden
liberar bacterias directamente al agua, pueden difundirse a través de las heces bacterias de los granulomas del hígado o del peritoneo y también a través de la orina desde los riñones.
Otra vía de infección es a través de los peces muertos en el tanque y comidos por otros
siendo ingeridos en primer lugar los órganos abdominales, que son los mas afectados.
Otro tipo de canibalismo es provocado por el acuarista que mantiene peces de gran
tamaño, como Oscars o Pirañas, y que les dé de comer peces vivos.
Esta es una práctica muy peligrosa, pues la fuente más común de peces vivos es la
tienda de peces más próxima, donde lo mas barato son los peces enfermos. Estos peces
tienen una probabilidad elevada de sufrir la tuberculosis e infectar a las joyas de acuarista.
La única vía para conseguir peces sanos es criarlos uno mismo o conseguirlos de un
proveedor que nos garantice su salud. Es preferible para peces grandes utilizar piensos o
alimentos ya preparados, congelados. El uso de la esterilización del agua con ozono o UV en la filtración, ayuda a prevenir infecciones cruzadas entre los distintos peces.
¿Cómo tratar esta enfermedad?. Con peces aislados y grandes que presenten síntomas y
no haya riesgo de infección a otros, podemos mantenerlos y tratarlos en el propio tanque.
Un acuario comunal que esté infectado, es posible que mantenga la infección, aunque
saquemos los peces directamente afectados, y reinfecten a los que añadamos. La única
solución es vaciar el tanque original, desinfectarlo e introducir los peces que sean
sospechosos en otro tanque más pequeño. Hay drogas como la minociclina, doxyciclina,
rifampicina, etc…, que pueden utilizarse vía oral con una cierta posibilidad de éxito. A
veces cuando cesa el tratamiento reaparece la infección.
Cuando tengamos peces grandes, podemos utilizar un método, que es eliminar a los
peces dañados y cambiar el resto.
No hay razones para ser alarmistas sobre que esta enfermedad pueda afectar al hombre,
normalmente produciendo úlceras en la piel. Suele llamarse a esta enfermedad “el brazo del acuarista” y es observada ocasionalmente en gente que trabaja en tiendas de peces,
localizándose úlceras en los brazos, que son las zonas donde pueden producirse arañazos con los acuarios, arañazos que pueden infectarse.
El tratamiento es a base de las drogas que usamos para los peces y es bastante largo. A
causa de la posibilidad de contagio la higiene es muy importante, prestando particular
atención a las pequeñas heridas y arañazos.
Fuente: Estudio de las carpas ornamentales:
la “carpa dorada” (Carassiusauratus) y la “carpa koi” (Cyprinus
carpio spp. koi). Alumnos:
Asignatura: Sistemas de acuicultura marina.
Escuela Politécnica Superior. Universidad de Almería.
Mayo, 2.002.