Larvicultura y alevinaje



Larvicultura y alevinaje
 Se observa un adecuado desarrollo y supervivencia cuando las larvas son mantenidas en acuarios o tanques plásticos. No ocurre lo mismo en piletas, las cuales brindan un ambiente hostil en esta etapa de desarrollo, ni en estanques debido a que las pérdidas por predación pueden llegar al 100%. La utilización de piedras difusoras con leves niveles de aireación disminuye los daños de las larvas pues nadan más placenteramente y no se ven agobiadas por el movimiento brusco del agua que generan los filtros. Hasta el momento en que se reabsorbe el saco vitelino no es necesaria la utilización de tapas o mallas, ya que por el peso del vítelo los individuos no pueden realizar saltos. En términos generales se deben seguir las siguientes recomendaciones para el manejo adecuado de los animales en esta etapa: • El agua debe poseer un pH ligeramente ácido (6,7) y una temperatura entre 26 y 28°C. • La columna de agua en la que se mantendrán las larvas no debe superar los 10 cm. • Dado su comportamiento gregario es necesario mantenerlas en grupos superiores a 20 individuos. • Hay que evitar la manipulación excesiva. • Se deben usar nasas tupidas en lo posible de nylon. • Un adecuado protocolo de alimentación garantiza que la transición de alimento vivo a balanceado no sea tan traumática. • Se debe controlar diariamente la concentración de amoniaco y nitritos. Levante, acopio y transporte Generalmente el acopio se realiza en acuarios a una densidad de 2 individuos por litro de agua, hasta que los animales son enviados al mercado. Otras alternativas económicamente viables para este proceso son los tanques o bateas (medias canecas) plásticas, aunque muchos acopiadores prefieren utilizar tinas de plástico. Algunos acopiadores levantan alevitos para llevarlos a tallas más grandes y obtener mejores precios en el mercado, similar proceso es llevado a cabo por productores para garantizar futuros reproductores, para dicho propósito es necesario contar con estructuras mayores como piletas en concreto o estanques. No obstante, las arawanas juveniles frecuentan el estrato superficial de la columna de agua siendo presa fácil de las aves, razón por la cual los estanques y las jaulas flotantes no ofrecen buenos resultados pues se pueden presentar pérdidas por predación hasta del 80%. Para el manejo, cría y acopio de ‘’babys’’ (larvas), alevinos y juveniles (voladas), los sistemas de acuarios, piletas en concreto y tanques plásticos resultan bastante eficientes, siempre y cuando se garanticen las adecuadas medidas de seguridad como son mallas protectoras o tapas para los acuarios. Es importante mantener temperatura y aireadores constantemente para mejorar la sobrevivencia de los ejemplares. En algunos casos se hace necesario cubrir los acuarios con plásticos negros para evitar el estrés, no se recomienda la utilización de gravilla o refugios ya que suelen ser “trampas” para las larvas y fuentes de contaminación. Es importante señalar que los animales se adaptan bien a las bajas de oxígeno, ya que pueden obtener este elemento de la interfase aire - agua gracias a sus cirros sensoriales y a ciertas adaptaciones en la vejiga gaseosa. El transporte se realiza en bolsas plásticas y el número de animales depende de su tamaño y de la distancia que deberán recorrer. No obstante, generalmente se empacan aproximadamente entre 30 y 80 babys y 5 a 20 volantonas por bolsa. En el caso de las arawanas azules la densidad de empaque y transporte suele ser menor. Fuente: PRODUCCIÓN DE PECES ORNAMENTALES EN COLOMBIA Autores Miguel Ángel Landines Freddy Roberto Urueña Juan Carlos Mora Liliana Rodríguez Ana Isabel Sanabria Diego Mauricio Herazo Judith Botero Giraldo