PRODUCCIÓN DE PECES ORNAMENTALES EN COLOMBIA Selección de parentales



PRODUCCIÓN DE PECES ORNAMENTALES EN COLOMBIA
 Selección de parentales En cautiverio la madurez gonadal es alcanzada en individuos de aproximadamente 2 años, tiempo en el cual alcanzan una longitud superior a 60 cm y pesos cercanos a 1 kg. Siempre y cuando los animales estén sanos y adaptados al consumo de concentrado podrán ser incorporados en el plantel de reproductores. Los reproductores, de preferencia, deben ser individuos levantados en cautiverio, ya que adultos extraídos del medio inhiben su reproducción a causa del estrés, además su consecución y transporte son muy difíciles. Comportamiento reproductivo Una vez maduros se establecen parejas reproductivas, las cuales realizan su cortejo en las horas crepusculares, este consiste en una “danza” en círculos en la cual el macho persigue a la hembra y viceversa. Los círculos descritos no superan el metro de diámetro pudiéndose observar que los animales permanecen varios días en un mismo lugar. Este proceso se lleva a cabo en la parte superficial de la columna de agua por lo que se facilita su observación. Para el desove, los individuos buscan un lugar en el fondo de aproximadamente 25 cm en donde la hembra desovará, entre 100 y 300 óvulos, los cuales serán fertilizados por el macho, quien los tomará posteriormente en su boca para iniciar el proceso de incubación. Manejo reproductivo Los ejemplares seleccionados deben ser colocados en estanques en tierra a una densidad de 1 individuo cada 10 m2. Dado el comportamiento gregario de la especie y para aumentar la probabilidad de formación de parejas, cada plantel debe contar con mínimo 20 ejemplares. La densidad reproductiva ideal es de un macho por cada hembra. El grupo de reproductores debe manipularse lo menos posible. De preferencia sólo deben ser capturados en el momento de la recolección de las larvas, proceso que generalmente se realiza dos veces por año, esto con el fin de evitar la inhibición de la reproducción por estrés o la pérdida de reproductores por traumatismos. De ser necesario manipular los reproductores la forma más adecuada de hacerlo es colocándolos dentro de una bolsa plástica, pues son peces extremadamente sensibles y pueden sufrir lesiones graves por causa de un mal manejo. El aspecto más importante a tener en cuenta para la captura de larvas es la identificación de los machos incubantes, tarea que es relativamente fácil pues los peces que están realizando la labor de incubación generalmente se aíslan del grupo, tienden a frecuentar las zonas más pobladas de vegetación, las orillas del estanque y el área del desagüe, caracterizándose por una disminución en su actividad natatoria; buscan las partículas de alimento sin embargo no lo consumen y hay un aumento considerable de la región bucal, con una coloración rojiza pálida. Es muy importante que su identificación sea realizada de manera precoz, para garantizar que el día de la colecta de las larvas (aproximadamente un mes después del desove), se obtengan números elevados de ellas y que las mismas estén en condiciones de sobrevivir fácilmente por si solas. Una vez identificados los machos incubantes, se procede a capturarlos para la recolección de las larvas. Este es un procedimiento importante que garantiza el éxito y calidad de la progenie. Para realizarlo se debe bajar el nivel del estanque a aproximadamente 50 cm, cuidándose de cubrir el tubo de desagüe con una malla para evitar la posible pérdida de las larvas. La pesca de las crías se debe realizar a dos chinchorros. El primero con un ojo de malla de aproximadamente 5 cm que servirá para capturar los reproductores, un segundo grupo irá dos metros detrás de la primera malla con un chinchorro fino de no más de 0,5 cm de ojo de malla, el cual recogerá larvas que probablemente fueron liberadas durante el proceso de pesca. Se debe tener en cuenta que los chinchorros deben avanzar simultáneamente y que debe haber un tercer grupo de personas encargado de la recolección y posterior ubicación de las crías en los recipientes (baldes, transportadores, bolsas, entre otros) que servirán para transportar las larvas al sitio de acopio. Es necesario revisar los machos antes de recogerlos con el chinchorro, depositando las crías en los transportadores. Aunque el procedimiento descrito pretende la captura de las larvas y liberación de los machos, es aconsejable que estos últimos también sean transportados con sus crías a piletas, en las cuales se dejarán por un par de días antes de ser devueltos, preferiblemente a otro estanque de reproductores. Durante ese periodo los machos volverán a tomar sus crías en la cavidad bucal, siendo necesaria una revisión completa de la misma antes de su liberación definitiva. Fuente: PRODUCCIÓN DE PECES ORNAMENTALES EN COLOMBIA Autores Miguel Ángel Landines Freddy Roberto Urueña Juan Carlos Mora Liliana Rodríguez Ana Isabel Sanabria Diego Mauricio Herazo Judith Botero Giraldo