¿Por qué no hay que comprarlo? Pez espada


Pez espada
¡Vence a la pereza! En la pescadería con frecuencia elegimos
aquello más sencillo de cocinar, sin espinas: un filete
de pez espada a la parrilla y la cena está lista. Pero esta especie
está en declive, enferma con facilidad y la frecuente
pesca pirata está minando aún más sus condiciones.
¿Por qué no hay que comprarlo?
Parte del pescado procede de la práctica de las redes de deriva, prohibida
por la ONU y la Unión Europea, ¡pero aún difundida!
Pero el pez espada constituye tan sólo el 20% de aquello que recogen
tales redes: se trata de redes poco selectivas y accidentalmente capturan
especies protegidas como son los cachalotes o los delfines.
Existe además el problema de la contaminación acumulada en los tejidos,
un riesgo que es reducido por peces de pequeñas dimensiones.
Fuente: Ministero delle politiche agricole alimentari e forestali
www.politicheagricole.gov.it