TECNOLOGÍA DE TRANSFERENCIA GÉNICA EN LUBINA (Dicentrarchus labrax)


INTRODUCCIÓN DE LA TECNOLOGÍA DE
TRANSFERENCIA GÉNICA EN LUBINA (Dicentrarchus
labrax)
En general, el efecto de la expresión de copias adicionales del gen de la GH
sobre el crecimiento, parece más espectacular en salmónidos que en otras especies de
peces. Sin embargo, en tilapia (Oreochromis niloticus), se han obtenido respuestas
óptimas en crecimiento tras la transferencia del gen de la GH. La introducción de una
construcción basada en el cDNA de la GH de tilapia, bajo el control del promotor del
citomegalovirus (pCMV), aportaba un incremento del 82% en peso en la primera
generación de tilapias transgénicas (Martinez et al. 1996). Otros autores, usando una
construcción de origen piscícola, consiguieron aumentar la talla de las tilapias
transgénicas tres veces respecto a los controles. Esta construcción contenía el promotor
AFP de la babosa vivípara americana, y la secuencia codificante de la GH procedente
de salmón pacífico (Oncorhynchus tshawytscha) (Rahman et al. 1998).
Los peces transgénicos para GH también parecen ser buenos candidatos a tener
índices de conversión mejorados, conservando sus características organolépticas
(Rahman et al. 1998; Krasnov et al. 1999).
Partiendo de ejemplares salvajes, y a través de técnicas clásicas de mejora
genética, también se puede conseguir un mayor índice de crecimiento. De hecho, la
transgénesis en peces previamente domesticados, y seleccionados para un mayor
crecimiento, puede no resultar útil en algunos casos (Devlin et al. 2001). Ver fig 1.1.
Un inconveniente de la metodología clásica de mejora genética, es que permite
mejorar solamente caracteres previamente existentes en una especie. Sin embargo, la
transgénesis permite introducir características distintas de las propias de la especie.
Con este objetivo, se han acometido las aproximaciones, que se describen a
continuación:
Peces resistentes al frío
Existen especies de peces que, de forma natural, son capaces de sobrevivir en
aguas que pueden llegar a temperaturas de -1.9 ºC, gracias a las proteínas
anticongelantes (AFPs) y las glicoproteínas anticongelantes (AFGPs). Estas proteínas
interactúan con los cristales de hielo uniéndose a ellos e impidiendo su crecimiento, y
son capaces de bajar la temperatura de congelación del organismo (Ewart et al. 1999).
El desarrollo de peces transgénicos capaces de vivir en aguas frías es interesante, ya
que se podría ampliar el cultivo de especies como el salmón a latitudes más extremas.
Así, se introdujo el gen de una AFP de tipo I del falso fletán del Canadá, (Pseudopleuronectes
americanus), en salmón atlántico (Salmo salar), demostrando que éste se
integraba en el genoma del pez, y se transmitía a las generaciones sucesivas (Fletcher
et al. 1988). Sin embargo, la expresión de este gen no confería resistencia a la
congelación a los animales que lo habían incorporado. Esto puede deberse al hecho de
que el salmón carece de las enzimas necesarias para la maduración del transcrito de la
AFP (Hew et al. 1999a). Otra posible causa es una expresión del gen demasiado baja
para conferir resistencia al frío, ya que éste está presente en copia única en los
salmones transgénicos, mientras que en el falso fletán los genes AFP se encuentran en
multicopia. En la especie modelo pez rojo (Carassius auratus) se ha introducido un
gen de la AFP de tipo III, procedente de la babosa vivípara americana, que codifica la
proteína madura (Wang et al. 1995). La proteína AFP madura se expresaba en las
generaciones F1 y F2, confiriendo a estos peces transgénicos una mayor tolerancia al
frío.
Fuente: DEPARTAMENTO DE FISIOLOGÍA DE LA
REPRODUCCIÓN DE PECES Y BIOTECNOLOGÍA
INTRODUCCIÓN DE LA TECNOLOGÍA DE
TRANSFERENCIA GÉNICA EN LUBINA (Dicentrarchus
labrax)
ICIAR MUÑOZ FORCADA